
¿Por qué las certificaciones UL y FM son esenciales?
¿Por qué las certificaciones UL y FM son esenciales? Cuando se diseña un sistema de protección contra incendios, cada componente
La presión de los sistemas contra incendio es un factor fundamental para garantizar que los equipos de protección funcionen correctamente. Sin embargo, no todos los sistemas trabajan con la misma presión, ya que las condiciones de cada instalación pueden variar según el tipo de riesgo, la altura del inmueble, el caudal requerido y los equipos utilizados.
Entonces, ¿a qué presión se manejan los sistemas contra incendio? Aunque es común encontrar valores de entre 7 y 10 kg/cm² en diferentes instalaciones, este rango no puede aplicarse de manera general a todos los proyectos. La presión adecuada debe determinarse mediante un análisis y cálculo que considere las características específicas de cada sistema.
A continuación, explicaremos cuáles son los valores de presión más comunes, cómo puede regularse en diferentes instalaciones y qué factores deben considerarse para determinar la presión adecuada en un sistema contra incendio.

La presión de los sistemas contra incendio es una de las preguntas más frecuentes al revisar una instalación. En términos generales, es común encontrar valores de entre 7 y 10 kg/cm², equivalentes aproximadamente a 100 y 150 psi, en los manómetros de las tuberías.
Sin embargo, esta presión no es igual para todos los proyectos. El valor necesario depende de factores como el tipo de instalación, la altura del inmueble, el riesgo que se busca proteger y los equipos que forman parte del sistema.
Por ejemplo, un edificio de gran altura puede requerir que la casa de bombas genere presiones de 300 psi o más a la descarga de la bomba. No obstante, esto no significa que toda la red deba trabajar con esa misma presión.
En estos casos, la presión se controla y distribuye de acuerdo con las características de cada zona. Esto permite que los equipos de protección contra incendio trabajen dentro de los parámetros adecuados.
Una presión demasiado alta puede dificultar el manejo de algunos equipos y afectar el funcionamiento de ciertos componentes del sistema.
Por ejemplo, cuando la presión en un gabinete de manguera supera determinados valores, su operación puede resultar más difícil para el usuario. Además, una presión excesiva puede afectar el patrón de descarga para el que fueron diseñados algunos rociadores.
Por esta razón, en edificios de gran altura y otras instalaciones que requieren diferentes niveles de presión, es común utilizar válvulas reguladoras de presión. Estas permiten reducir la presión antes de distribuir el agua hacia determinadas zonas o pisos.
Ahora bien, ¿cómo se puede controlar la presión de un sistema contra incendio? Existen diferentes alternativas. A continuación, revisamos tres métodos que pueden encontrarse en distintos tipos de proyectos.

Un riser es un conjunto de tuberías y componentes utilizado para controlar y distribuir el agua hacia diferentes zonas del sistema contra incendio.
En una instalación, el edificio puede dividirse en varias zonas. Cada salida del riser puede alimentar un grupo de niveles o un área determinada. De esta manera, la regulación de presión puede realizarse desde este punto antes de distribuir el agua hacia las diferentes zonas.
Como mínimo, un riser puede incluir elementos como:
Sin embargo, la configuración puede variar según las características del proyecto y los requerimientos aplicables. También pueden incorporarse sensores, válvulas de alivio, drenajes y otros componentes
En este tipo de configuración, las válvulas reguladoras de presión pueden instalarse en las líneas de distribución. Así, se controla la presión de determinados grupos de pisos o zonas.
Esta alternativa resulta útil cuando se busca centralizar los puntos de control y mantenimiento y no es necesaria una regulación independiente para cada nivel.
Otra alternativa consiste en mantener una presión determinada en las tuberías principales y realizar la regulación directamente en cada nivel o zona.
En este caso, cada área cuenta con una válvula reguladora de presión que permite adaptar las condiciones de operación a las necesidades específicas de ese espacio.
Este esquema puede ser útil en edificios de uso múltiple. En una misma instalación pueden coexistir oficinas, restaurantes, hoteles, espacios comerciales, teatros o áreas de exposición.
Cada usuario puede requerir un sistema contra incendio diferente. Por ello, el administrador o propietario del inmueble debe proporcionar las condiciones de presión y caudal necesarias para que cada sistema pueda funcionar correctamente.
De esta forma, la regulación por nivel permite adaptar la presión a las características particulares de cada zona sin modificar necesariamente las condiciones de toda la instalación.
Una tercera alternativa utiliza un sistema de control que permite modificar la presión de acuerdo con las necesidades de cada zona.
A diferencia de una regulación basada únicamente en una válvula mecánica, este sistema utiliza dispositivos de monitoreo y control que envían información a la casa de bombas.
Cuando se detecta una demanda de agua, el sistema identifica las condiciones de operación y ajusta el funcionamiento de la bomba para proporcionar la presión requerida.
Una de las ventajas de esta alternativa es que puede reducir la cantidad de válvulas reguladoras necesarias en determinadas instalaciones.
Sin embargo, los equipos de control y las bombas utilizadas para este tipo de solución pueden representar una inversión mayor. Por ello, su conveniencia debe analizarse desde la etapa de diseño.
En algunos proyectos, el costo de implementar este sistema puede resultar más conveniente que instalar una gran cantidad de válvulas reguladoras de presión.

La NOM-002-STPS-2010, relacionada con las condiciones de seguridad y prevención contra incendios en los centros de trabajo, establece requisitos que deben considerarse para estos sistemas.
De acuerdo con el apartado señalado en el proyecto, se contempla un valor mínimo de 7 kg/cm², equivalente aproximadamente a 99.6 psi, para determinadas condiciones de las instalaciones contra incendio.
Sin embargo, este valor no debe interpretarse como una presión universal para cualquier sistema.
La presión necesaria debe determinarse considerando las características específicas de la instalación y los criterios técnicos aplicables. Por ello, cumplir con un valor mínimo establecido por una norma no sustituye el diseño y cálculo realizado por un especialista.
No. La presión de los sistemas contra incendio depende de las características de cada proyecto.
No es lo mismo proteger un almacén que únicamente cuenta con gabinetes de manguera que una instalación industrial equipada con rociadores automáticos. De la misma manera, una fábrica de perfumes puede requerir soluciones diferentes si cuenta con áreas donde se utiliza un sistema de espuma contra incendio.
Por esta razón, la presión de operación debe determinarse mediante un análisis técnico que considere,
entre otros factores:
En otras palabras, 7 kg/cm² no significa que todos los sistemas deban operar exactamente a esa presión. El valor establecido como mínimo debe entenderse dentro del contexto de la normativa aplicable y de las condiciones particulares de cada instalación.
Una forma sencilla de entenderlo es compararlo con un automóvil. Las autoridades pueden establecer determinadas condiciones mínimas de seguridad; sin embargo, no todos los vehículos tienen las mismas características.
Un automóvil compacto, una camioneta y un vehículo especializado pueden contar con diferentes sistemas de seguridad y desempeño. De manera similar, cada sistema contra incendio requiere condiciones específicas de acuerdo con el riesgo que protege.
No. La presión de los sistemas contra incendio depende de las características de cada proyecto.
No es lo mismo proteger un almacén que únicamente cuenta con gabinetes de manguera que una instalación industrial equipada con rociadores automáticos. De la misma manera, una fábrica de perfumes puede requerir soluciones diferentes si cuenta con áreas donde se utiliza un sistema de espuma contra incendio.
Por esta razón, la presión de operación debe determinarse mediante un análisis técnico que considere,
entre otros factores:
En otras palabras, 7 kg/cm² no significa que todos los sistemas deban operar exactamente a esa presión. El valor establecido como mínimo debe entenderse dentro del contexto de la normativa aplicable y de las condiciones particulares de cada instalación.
Una forma sencilla de entenderlo es compararlo con un automóvil. Las autoridades pueden establecer determinadas condiciones mínimas de seguridad; sin embargo, no todos los vehículos tienen las mismas características.
Un automóvil compacto, una camioneta y un vehículo especializado pueden contar con diferentes sistemas de seguridad y desempeño. De manera similar, cada sistema contra incendio requiere condiciones específicas de acuerdo con el riesgo que protege.

Otra pregunta frecuente está relacionada con las tuberías que permanecen expuestas al sol durante largos periodos.
Cuando una sección de la red permanece aislada y el agua contenida en su interior aumenta de temperatura, puede producirse un incremento de presión. Para controlar esta condición pueden utilizarse válvulas de alivio de presión, siempre que el diseño del sistema determine que son necesarias y adecuadas.
Estas válvulas permiten liberar presión cuando se alcanza un valor determinado. De esta manera, se ayuda a proteger la red y sus componentes frente a una sobrepresión.
Su instalación y configuración deben realizarse de acuerdo con las características del sistema. No se trata simplemente de colocar una válvula en cualquier punto de la tubería.
Por ello, ante una situación de este tipo, es recomendable que un especialista revise las condiciones de la instalación y determine la solución adecuada.
Entonces, ¿a qué presión se manejan los sistemas contra incendio?
Aunque es posible encontrar valores habituales de entre 7 y 10 kg/cm², no existe una única presión que pueda aplicarse a todas las instalaciones. La presión adecuada depende del diseño, el riesgo, la altura, el caudal requerido y los equipos que forman parte del sistema.
Además, una presión correcta no debe analizarse de manera independiente. El sistema debe diseñarse como un conjunto en el que bombas, tuberías, válvulas, rociadores, gabinetes y demás componentes trabajen de forma coordinada.
Por eso, si estás desarrollando un proyecto nuevo o necesitas revisar una instalación existente, contar con el apoyo de un especialista puede ayudarte a determinar las condiciones adecuadas desde el inicio.
En Marser Proyectos contamos con especialistas en sistemas contra incendio que pueden ayudarte a analizar las necesidades de tu proyecto y desarrollar una solución adecuada para tu instalación.
Contáctanos y recibe la asesoría necesaria para diseñar o mejorar tu sistema contra incendio.

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